Ajo y Ciencia – Entrevista #1
abril 8, 2026
🧄Ajo y ciencia – Primer post 🎤
Hay muchas formas de contar la ciencia: en un póster en un congreso, en una sesión científica… pero esos formatos no son accesibles para todas las personas que nos rodean, en un mundo que hoy en día vive muy conectado a través de las redes sociales.
Desde que hace dos años participé en Pint of Science aquí en mi ciudad, Alicante, entendí algo importante: la ciencia no sirve de mucho si se queda entre quienes la hacemos.
Por eso nace Ajo y Ciencia, una sección de entrevistas cercanas a científicas y científicos de nuestro entorno. La idea es conocer a las personas que hay detrás de la investigación: sus proyectos, sus carreras y también su vida, de una forma cercana y con un toque de humor (porque si no… no sería yo 😄).
💜 Entrevista inaugural: Dra. Ana Peiró Peiró
Para inaugurar esta sección, tenía clarísimo con quién quería empezar, y no podía ser con otra que con la persona con la que me inicié en la ciencia (sin presión 😄).
Ana Peiró Peiró es médica especialista en Farmacología Clínica, con una trayectoria que combina investigación, docencia, gestión sanitaria y divulgación científica.
Actualmente trabaja en la Conselleria de Sanidad de la Comunidad Valenciana, donde se dedica a algo que suena sencillo pero no lo es: conectar a personas para que la ciencia funcione mejor.
Su trabajo ha incorporado de forma destacada la perspectiva de género (especialmente en áreas como el dolor y la disfunción sexual). Además, está muy implicada en divulgación científica, siendo finalista y segunda clasificada en FameLab España (básicamente, ciencia contada sobre un escenario… y bien contada).
Pero más allá del currículum, es una de esas personas que te cambian la forma de mirar la ciencia y, en mi caso, también el camino.

🎤 Entrevista
1. Para empezar, ¿cómo te presentarías en 2-3 líneas, más allá del currículum? Hazme tu elevator pitch.
Investigadora en Neuropsicofarmacología que intenta descifrar por qué las personas responden diferente a los medicamentos, sobre todo las mujeres. Mi espíritu curioso me ha llevado a formarme en países como Sudáfrica y Suecia, a liderar tesis, proyectos y a felizmente acreditarme como catedrática.
2. Hace un par de años te mudaste a Valencia para trabajar en la Conselleria de Sanitat. Si tuvieras que explicarle a alguien en una cena informal en qué consiste exactamente tu trabajo, ¿qué le dirías?
Tejer redes colaborativas entre fundaciones e institutos de salud sanitarios, fomentando la traslación clínica y a empresa, para tener un ecosistema más fuerte y mejor comunicado.
3. A mí siempre me has parecido una persona enormemente generosa, y qué hay más generoso que “aparcar” una carrera clínica e investigadora TOP para dedicarte a crear redes científicas y hacer que tu Comunidad Autónoma sea referente en investigación… ¿fue una decisión muy difícil de tomar?
La decisión estaba tomada desde el primer momento. El córtex prefrontal tomó el mando, evaluó la aventura y, como un juez, levantó el mazo y a golpe con martillo dijo SI. Ay, pero la amígdala y la ínsula, sufrieron un poquito más todo el cambio de vida que ha supuesto en lo cotidiano.
4. Bueno, y cuando tus padres hablan de ti con sus amigas… ¿cómo explican a qué te dedicas ahora?
Mi madre y mi padre son de Xeresa por lo que siempre han estado muy vinculados con Valencia. Dicen que vivimos allí y que coordino temas de investigación. La verdad es que mi vida ha sido bastante inesperada para ellos, en muchos sentidos, así que los tengo acostumbrados.
5. Ahora tengo que darte la enhorabuena, porque recientemente has conseguido la acreditación de catedrática. Además, creo que tiene un componente especial en términos de representación femenina… ¿cómo ha sido ese proceso y qué ha significado para ti?
Para mi ha sido un gran reconocimiento a una entrega de veinte años, de comer tuppers entre el horario del hospital y la universidad, cronometrando el tiempo y comprándome una moto de más cilindrada para intentar llegar a todo. Una vez me paró la policía y solo llevaba el orden del día de una reunión, para justificar quién era. Cuando veo que he tutorizado 14.000 horas de prácticas en casi 160 alumnos/as, sin contar a todas las que he dado clase, yo misma me abrumo.
6. Mirando atrás, ¿cuéntame un recuerdo bonito de tu etapa de doctoranda? ¿Qué le dirías a tu “yo” de aquella época?
Que persistiera y que iban a ser tantos retos que los abordara de uno en uno, un día detrás de otro. La verdad, es que dedicarme al teatro -en paralelo a la ciencia- me dio un punto de escape y creatividad, que siempre ha sido un puerto seguro.
7. ¿Hay algo de la carrera investigadora que no se cuenta lo suficiente y que crees que debería decirse más?
Me gustaría que se hablara más de los sesgos de género y de que trabajáramos el entender y así poder paliar, las barreras que siguen manteniendo esa pérdida de mujeres talentosas en las etapas más avanzadas de la carrera profesional.
8. Tuve el honor de que me dirigieras la tesis sobre disfunción sexual masculina asociada al tratamiento del dolor crónico no oncológico, y aquello nos abrió los ojos a la perspectiva de género. Me gustaría que contaras qué ocurrió con ese trabajo y cómo dio lugar a toda tu línea de investigación en este ámbito.
¡Qué buena época! ¿Lo contamos juntas? Estaba en Portugal, en un congreso, y me di cuenta de que la deprivación del eje hipotálamo‑hipófisis por los opioides no la estábamos revisando en consulta, y que la disfunción sexual no la estábamos contemplando como evento adverso. De ahí, a abrir esa línea, conocer a la andróloga del hospital, intentar hacer determinaciones de testosterona en las mujeres, preguntarles por la disminución de la líbido a más de 300 pacientes -aunque luego eras tú quien les pasaba los cuestionarios- que se abrían muchos de ellos a contarnos sus historias. Aún recuerdo la cara del tribunal de tu TFM desde la primera diapositiva.
9. Estás muy implicada en divulgación científica, y además fuiste finalista y segunda clasificada en FameLab España, un certamen internacional de monólogos científicos. Para ti, ¿qué pasa si la ciencia no se cuenta? ¿Y cómo crees que debería contarse para que llegue a la población?
Lo que no se cuenta no existe. Y si no lo cuenta el personal investigador que genera los datos… igual no se cuenta igual de bien. Es como tener otra carrera. No es obligatorio pero sí muy motivador.
De hecho, ahora es innovador analizar el impacto social de nuestros resultados. Yo empecé con temas de divulgación hace unos veinte años ¡Imagina! Llegué a Famelab hace diez años y ahora es un requisito en cualquier beca de renombre. Feliz de que la sociedad se empodera con datos y sea más fuerte ante la desinformación en salud.
10. Por último, si tu carrera científica fuera una película, ¿cuál sería?
Pues me ha venido en un flash “Con faldas y a lo loco” .
Sin pensarlo.. supongo que por el ritmo de la trama, los viajes con maletas y el buen humor que, por cierto, sigue funcionando décadas después.
Además, esa película rompió estereotipos de género y tiene uno de los finales más épicos del cine ¡Qué más se puede pedir!
✨ Muchas gracias Ana por haber sacado tiempo para contestar esta entrevista.
Espero que la hayáis disfrutado tanto como yo😍
Nos vemos en la próxima entrevista de «Ajo y Ciencia» 🧄🧪