Las científicas que te dijeron que nunca existieron: parte III

   febrero 11, 2026

Hemos viajado a la Antigua Grecia, a la época medieval y hemos incluso pasado un rato al filo de la guillotina… ¿Qué más? Continuemos con el siglo XIX, España.

Foto tomada de Mujeres con Ciencia.

En 1887, nació Isabel Ovín Camps, la primera licenciada en Química en España. Su interés por las ciencias comenzó cuando su madre entró a ser dama de compañía de la marquesa de las Torres y, posteriormente, de las hijas del doctor Gregorio Marañón. Sus estudios iniciales eran de magisterio, en los que destacó en todas las asignaturas con matrícula de honor. En 1913 se matriculó en Química en la Universidad de Sevilla. Ella fue la única mujer, de tres, que continuaron y finalizaron la licenciatura. Su carrera profesional se vio truncada cuando murió su madre: en vez de viajar a Madrid para obtener la cátedra, se quedó en su tierra natal, Carmona, donde trabajó como profesora en el Instituto Murillo de Sevilla, del que llegó a ser directora. Si bien no destaca por grandes logros en el ámbito de la investigación, sí se la recuerda como una gran profesora, y entre sus alumnos estuvo el Premio Príncipe de Asturias Manuel Losada Villasante. Recibió la Cruz de Alfonso X El Sabio en 1954. No todas las personas pueden llegar a hacer grandes descubrimientos, pero eso no significa que sean menos o contribuyan menos, sobre todo porque siempre se recuerda a una buena profesora.

Foto tomada de Mujeres con Ciencia.

Andreína Celeste Marina Bocchino, nacida en Ensenada, Argentina, en 1915 fue la primera mujer en ostentar el título de vicepresidencia de la Asociación Paleontológica de Argentina, en 1965. El país de la plata es conocido por la amplia presencia de grandes especies de dinosaurios; uno de los últimos, y considerado el más grande de mundo, Patagotitan mayorum. En 1942 obtuvo su título de doctorada en Ciencias Naturales y, en 1964, se convirtió en jefa de laboratorio de la División de Paleontología de Vertebrados en el Museo de la Plata. El siguiente año tomó la vicepresidencia, que mantuvo durante 6 años, aunque no consecutivos. Nombró seis nuevas especies y trabajó como profesora e investigadora hasta su jubilación.

Foto tomada de Mujeres con Ciencia.

Continuando con la línea temporal, en 2007 dijimos adiós a la geoquímica Katsuko Saruhashi, pionera en estudiar los efectos de la lluvia radiactiva en el océano, así como los niveles de CO2. A mitad del siglo pasado poco importaba el tema de la acidificación oceánica, así que la doctora Saruhashi desarrolló sus propios métodos: la tabla Saruhashi, hoy en día aún utilizada por científicos de todo el mundo para medir niveles de CO2 en el océano y así poder determinar la acidez. En 1957 obtuvo su doctorado en Química por la Universidad de Tokio, lo que la convierte en la primera mujer en conseguir el título en esa institución. Pero años antes, Katsuko ya había empezado a estudiar los efectos de la lluvia radioactiva en el océano. Sus resultados: tras año y medio de los ensayos nucleares, Saruhashi llegó a medir altos niveles de radiactividad en las aguas japonesas y, en 1969, en todos los océanos del mundo había rastros de los ensayos nucleares. Desde entonces, la doctora Saruhashi enfocó sus estudios en la lluvia radioactiva, aunque también investigó los efectos de la lluvia ácida. Como muchas otras mujeres, su obra no queda en el ámbito científico: en 1958 fundó la Sociedad Japonesa de Científicas, cuya misión era la de impulsar las vocaciones científicas entre las niñas.

Foto tomada de University of Columbia.

Finalmente, conoceremos a una mujer que actualmente trabaja, incansablemente, para mejorar la vida de muchas otras mujeres y niñas: la doctora Quarraisha Abdool Karim, epidemióloga. Sus estudios se han centrado, y se centran, en cómo se propaga el VIH entre las mujeres y las niñas, algo de tremenda importancia, no solo a nivel médico, sino también social, ya que las personas VIH positivas siguen siendo discriminadas y perseguidas por falsas creencias, y todavía más si son mujeres. Centre for AIDS Programme of Research in South Africa, concoido mundialmente como CAPRISA, y conducido por la docotora Abdool Karim, es un ensayo clínico, llevado a cabo durante más de 20 años. En el 2010 se publicaron los primeros resultados: ensayo clínico CAPRISA 004 demostró el uso de un microbicida vaginal podría prevenir la infección de VIH en mujeres durante las relaciones sexuales, con una eficacia de hasta el 39%. Ese mismo año, se presentaron los resultados en la XVIII Conferencia Internacional sobre el SIDA de la OMS, donde Quarraisha recibió una ovación en pie del anfiteatro. Su trabajo es muy importante para desmitificar dichos, curar y romper prejuicios.

Ahora me dirijo a las niñas y mujeres jóvenes, especialmente. Me dirijo a todas aquellas niñas cuya curiosidad a veces ha sido tachada de insolencia o molestia; a esas niñas cuyo genuino interés por las ciencias fue ignorado; a esas jóvenes que se debaten si escoger una carrera en STEM porque no se consideran lo suficientemente buenas: si ellas pudieron, vosotras también. Estas mujeres os guiarán y serán vuestros ejemplos de que sois más que suficientes y válidas para el STEM.

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